En los últimos años, la bomba de calor se ha consolidado como una de las tecnologías clave en la transición energética europea. Su capacidad para generar calefacción, refrigeración y ACS a partir de energía renovable y con alta eficiencia la ha convertido en protagonista de los planes de descarbonización.
En España, el sector HVAC observa con atención los nuevos datos sobre el mercado: mientras Europa ha experimentado un ajuste significativo en 2024, nuestro país mantiene una evolución más equilibrada, con un potencial de crecimiento notable hacia 2030.
La situación en Europa y España según los últimos informes
El informe de la European Heat Pump Association (EHPA) indica que el mercado europeo registró en 2024 una caída media del 21 % respecto a 2023. Países como Alemania y Francia, tradicionalmente líderes, sufrieron descensos del 47,8% y 24% respectivamente. Las causas incluyen la inflación, cambios normativos y la reducción de algunos programas de incentivos.
España, sin embargo, ha mostrado un comportamiento más estable. Según los datos presentados por AFEC (Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización), el mercado global de climatización se mantuvo prácticamente plano, con una variación mínima del -0,1% en valor.
Aunque las bombas de calor residenciales cayeron un 5,5% en unidades, el segmento comercial e industrial compensó la bajada con un leve repunte. En total, se vendieron alrededor de 1,38 millones de equipos de climatización, con un valor de mercado superior a 850 millones de euros.
Estos datos confirman que el mercado español, aunque más pequeño que otros europeos, resiste mejor la desaceleración continental y mantiene una base sólida para el crecimiento futuro.
Evolución del parque instalado en España
Los estudios recientes del sector muestran una penetración creciente de la bomba de calor en los hogares españoles. Según estimaciones de la EHPA y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el parque total en España supera ya los 7,3 millones de unidades entre aplicaciones domésticas, comerciales e industriales.
De acuerdo con el estudio “Parque de Bombas de Calor en España”, alrededor del 34 % de los hogares y establecimientos cuentan con algún tipo de bomba de calor, sea aire-aire o aire-agua. Además, el país registra una ratio de 31 bombas por cada 1 000 habitantes, una cifra aún baja comparada con el norte de Europa, pero con un crecimiento constante año tras año.
En 2023 se comercializaron más de 209 000 nuevas unidades y los datos preliminares de 2024 apuntan a una estabilización tras el fuerte aumento pospandemia. El crecimiento sostenido de los últimos cinco años ha situado a España entre los mercados más dinámicos del sur de Europa.
Segmentos con mayor impulso: residencial, comercial e industrial
Mercado residencial
El sector residencial sigue siendo el motor principal del mercado, aunque también el más sensible a los cambios económicos. Las bombas de calor se están consolidando como alternativa a las calderas de gas, sobre todo en viviendas unifamiliares y promociones nuevas con altos estándares de eficiencia energética.
Los principales retos para este segmento son el coste inicial de instalación y la falta de programas de apoyo continuos. Las ayudas puntuales generan picos de demanda, pero no consolidan el mercado. A pesar de ello, las ventajas en consumo siguen impulsando su adopción.
Sector comercial e industrial
En aplicaciones comerciales e industriales, el interés por la bomba de calor ha aumentado de forma notable. Las nuevas normativas de eficiencia energética, junto con la renovación de edificios públicos y la necesidad de climatizar espacios de gran volumen, han favorecido la demanda de sistemas de media y gran potencia.
Proyectos de bomba de calor industrial comienzan a desarrollarse en sectores como la alimentación o la logística, donde se requiere calor a baja temperatura para procesos o para la producción de ACS a gran escala.
Comparativa internacional: España frente a Europa
Si analizamos el contexto europeo, los países nórdicos lideran la adopción de bombas de calor. Noruega, con más de 630 bombas por cada 1.000 hogares, y Finlandia, con 524, marcan una gran distancia respecto al mercado español.
España, sin embargo, tiene particularidades que explican su ritmo:
- Un clima más templado, que reduce las horas anuales de calefacción.
- Una red de gas natural consolidada, que dificulta la sustitución directa.
- Una doble función térmica (frío y calor), que obliga a priorizar soluciones reversibles y adaptables.
Pese a ello, el sector español está en clara expansión estructural. Las previsiones indican que, con el avance de la electrificación y la mejora de la red eléctrica, España podría duplicar su parque de bombas de calor de aquí a 2030.
Factores que condicionan el crecimiento del mercado
1. Precio de la electricidad
La competitividad de la bomba de calor depende directamente de la relación entre el precio del kWh eléctrico y el del gas. En España, los cambios tarifarios y la volatilidad energética han generado incertidumbre en parte del mercado doméstico.
2. Estabilidad de las ayudas
El sector reclama programas de incentivo estables, como los Planes de Rehabilitación Energética (PREE) o el uso de fondos europeos Next Generation, pero con continuidad a largo plazo. Las políticas intermitentes impiden consolidar redes de instaladores y cadenas de suministro robustas.
3. Formación técnica
La bomba de calor requiere conocimientos específicos en diseño hidráulico, refrigeración y control electrónico. La formación continua de instaladores y proyectistas es esencial para mantener la confianza del usuario final y garantizar instalaciones eficientes.
4. Renovación del parque fósil
El verdadero salto cuantitativo vendrá con la sustitución de calderas de gas y gasóleo en viviendas existentes. Esto implica adaptar instalaciones, actualizar normativas y asegurar la compatibilidad con los sistemas de emisión actuales (radiadores, suelo radiante, fan-coils).
5. Integración digital y energética
La tendencia futura apunta a sistemas conectados, capaces de interactuar con redes inteligentes, fotovoltaica y almacenamiento. La bomba de calor inteligente será pieza clave del edificio de consumo casi nulo.
Perspectivas hacia 2030
Según proyecciones de la EHPA y del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), el mercado europeo de bombas de calor podría crecer un 20 % anual hasta 2030, para alcanzar los 60 millones de unidades instaladas.
En el caso de España, el objetivo oficial es duplicar la tasa actual de penetración para finales de la década, lo que equivaldría a superar los 15 millones de equipos en servicio. Este crecimiento se basará principalmente en tres pilares:
1. Electrificación del calor residencial y terciario.
2. Integración con energías renovables, especialmente fotovoltaica y solar térmica.
3. Nuevas soluciones industriales y de distrito térmico.
Los expertos coinciden en que la bomba de calor será el corazón térmico del edificio sostenible. Su versatilidad y alta eficiencia estacional (COP > 4 en muchos equipos aire-agua modernos) la convierten en la tecnología más coherente con los objetivos de descarbonización.
Implicaciones para el profesional HVAC
El contexto actual exige que el instalador o ingeniero HVAC evolucione junto con el mercado. Ya no basta con ofrecer equipos de climatización convencionales: el cliente demanda soluciones completas, integradas y sostenibles.
Para destacar en este nuevo escenario, el profesional debe:
- Dominar el diseño y dimensionamiento de sistemas de bomba de calor aire-agua e híbridos.
- Conocer las ayudas e incentivos vigentes para ofrecer propuestas económicamente atractivas.
- Actualizar su formación en refrigerantes naturales, control electrónico y eficiencia estacional.
- Entender la integración con fotovoltaica y almacenamiento térmico, tendencia creciente en viviendas y terciario.
El instalador especializado en bombas de calor tiene ante sí una oportunidad de expansión profesional sin precedentes.
Un crecimiento sólido con retos asumibles
Los datos de 2024 y 2025 confirman que España mantiene una senda positiva en la adopción de bombas de calor. Aunque la coyuntura europea ha frenado el ritmo general, el mercado español demuestra resiliencia y una base tecnológica madura.
Las perspectivas a medio plazo son claras: electrificación, eficiencia y sostenibilidad. La bomba de calor está llamada a convertirse en la columna vertebral térmica del parque edificatorio español, y el papel de los profesionales HVAC será decisivo para que esa transición sea técnica, fiable y rentable.
